miércoles, 20 de abril de 2011

2011-39. "Antes de Morirme", de Jenny Downham

'The Big C'

Título: "Antes de Morirme"

Título original: "Before I Die".

Autora: Jenny Downham.

Editorial: Salamandra.

Año: 2007 (2009 de la edición en español).

Páginas: 315.

Género: Narrativa contemporánea (drama).



Frases promocionales: "Una novela que rompe moldes (...) Downham no oculta nada en una historia triste y excepcionalmente vibrante." -Publishers Weekly.

"Un libro hermoso y triste. Un canto a la vida aunque su tema sea la muerte." -The Irish Times.


Sinopsis:

Un día como cualquier otro te enteras de que te quedan unos pocos meses de vida. Un golpe difícil de asimilar, sin duda, pues ¿cómo afrontas semejante realidad? ¿Qué mecanismos psicológicos se desatan ante la certeza de lo inevitable?

Esta primera novela de la británica Jenny Downham —que gracias al boca a boca se encaramó en el primer puesto de ventas de Inglaterra durante semanas— no se parece a ninguna de las muchas que se han publicado sobre el mismo tema. Descubierta por el editor David Fickling —a cuyo fino olfato debemos hallazgos como la trilogía de Philip Pullman, "El curioso incidente del perro a medianoche" o "El niño con el pijama de rayas"—, la historia de Tessa ofrece una mirada mucho más amplia que el dudoso espectáculo de compartir un trance doloroso.

Una nueva percepción del tiempo, la redefinición de las relaciones con los padres y amigos, las primeras aventuras amorosas, en suma, un proceso de madurez acelerado que, narrado con inolvidables momentos de ironía y humor, destila una vitalidad sorprendente al tiempo que invita a la reflexión sobre el verdadero valor de las cosas.


Puntuación: 3,5/5

"Una novela valiente y conmovedora (...) nos recuerda que debemos valorar a la gente que importa, disfrutar el momento, desear con valentía y aventurarnos con entusiasmo..." -The Guardian.

"Antes de Morirme" es una novela ligera sobre un tema muy duro; ligera por su extensión (poco más de 300 páginas), por su estructura en capítulos cortos, por la amenidad de su lectura y, sobre todo, por la agilidad de sus diálogos, cuyo ritmo no decae en ningún momento, cuando tan fácil habría sido caer en largas y profundas instrospecciones filosóficas sobre la vida y la muerte, el azar y las probabilidades, la injusticia o la mala suerte. Dura porque, independientemente de cual sea el tono elegido para hablar de este tema que desgraciadamente nunca parece pasar de moda, el cáncer, siempre resulta difícil enfrentarse a la realidad de una enfermedad de la que, por desgracia, nadie puede tener la absoluta certeza de que se verá libre en el futuro; y que, en cualquier caso, a todos nos ha tocado más o menos de cerca en algún momento.

Tal vez una de las mayores virtudes de Downham en esta novela es que, por más que se resalte su condición de canto a la vida, siendo su moraleja el 'carpe diem', muestra una visión de la enfermedad y una reacción ante la misma completamente creible y realista. Evidentemente, no todo el mundo responde de la misma forma ante circunstancias similares, del mismo modo que puede decirse que no hay dos cánceres iguales, pues después de todo el nombre no deja de ser una etiqueta genérica para un gran variedad de males... Y, sin embargo, hay algo en los cambios de humor de Tessa, la protagonista, en sus altibajos y su sensacion de injusticia, en su debatirse entre las ganas de luchar (por más que la lucha sea en balde) o rendirse a la resignación y la derrota que en mi relativa ignorancia se me antojan como una respuesta bastante natural a todo el proceso.

Vaya por delante una aclaración importante: no es ésta la historia de una chica que un buen día descubre que tiene cáncer; antes bien, se trata de uno de esos casos en los que la leucemia aparece en la infancia, concretamente a los doce años, y desde ahí no queda otra cosa que empezar la lucha y aprender a convivir con ella... sabiendo que, eventualmente, sólo existe un final posible. Durante cuatro años, Tessa Scott y su familia han tenido que enfrentarse a la enfermedad; "Antes de Morirme" es el relato vívido y tan esperanzador como desesperado de sus últimos meses de vida.

Si alguien se lo está preguntando: pues sí, es una historia triste, de las de nudo en la garganta. ¿Acaso podría ser de otra forma? Pero no falta algún momento de humor y el inevitable toque de romance, bastante bien llevado para lo que suelen ser este tipo de novelas, en las que los flirteos con el melodrama están habitualmente a la orden del día. Aunque, por supuesto, lo más destacable de la historia es la narración en primera persona desde el punto de vista de su protagonista: esa Tessa de dieciséis años que, lejos de aceptar su destino con optimismo y resignación, como sucede también a menudo en las historias que tocan esta temática, no deja de dar muestras de su inconformimo y rebeldía adolescentes en ningún momento.

¿El final? Bueno: por supuesto, es completamente previsible, por inevitable. Pero, como suele suceder en las novelas tanto como en cualquier viaje que no lo sea únicamente de la mente, lo importante es el camino; y, en este caso, el camino ofrece grandes dosis de realismo y belleza, humor, vida adolescente y quizá más de una sorpresa en el devenir de los acontecimientos... y todo ello al mismo tiempo que se logra transmitir a la perfección la crudeza y realidad de una enfermedad que nos recuerda que, en cualquier caso y en última instancia, la muerte forma parte de la vida. Y que, pese a quien le pese, la buena suerte también es importante...


10 cosas que hacer antes de morir

"...tengo dos opciones: quedarme metida en la cama y seguir muriéndome, o volver a mi lista y seguir viviendo." (...) "La lista es lo único que me mantiene con vida."
Probablemente el planteamiento de la lista no tenga nada de original en un caso como el de Tessa; después de todo, existen otras historias de temática parecida en las que la protagonista también elabora una lista de cosas que hacer o libros que leer antes de morir (pues sí, estoy pensando en Jamie Sullivan, aunque ya habrá tiempo para hablar de eso), y por algo existen asociaciones como la famosa 'Make A Wish', tan recurrente en las películas americanas por más que el uso que se haga de este recurso pueda llegar a ser de lo más dispar (después de todo, en más de una sit-com el angelito de turno finge estar al borde de la muerte para, por ejemplo, conocer a algún famoso).

Es evidente que en "Antes de Morirme" la lista tiene una gran importancia, pues hasta el propio título se inspira en su existencia; pero si algo destaca del decálogo de Tessa, pues diez son sus puntos principales por más que a medida que el final se acerca resulte inevitable resistirse al impulso de añadir nuevos e incontables números, es el reflejo de la adolescencia que representan muchos de los objetivos en ella incluidos. Una adolescencia de lo más actual, realista y para nada idealizada, como pone de manifiesto el hecho de que más de una de las experiencias elegidas ni siquiera sean legales... Otro motivo más de reflexión para el lector, especialmente si, como yo, nunca has sentido la menor atracción por probar según que cosas: verbi gratia, las drogas. Desde luego, un buen acicate para que llegues a hacerte esa pregunta incómoda: ¿qué querría hacer yo si supiese que sólo me quedan unos meses de vida?

Claro que, como siempre, lo mejor en estos casos es ir directos al grano; y, por lo tanto, aquí está la lista de cosas que Tess desea hacer, probar, o simplemente desea que sucedan, antes de morir...

1- El sexo: desde luego, nuestra protagonista empieza fuerte, si bien la cosa no resulta tan complicada cuando se cuenta con una mejor amiga como Zoey y mucha fuerza de voluntad. El resultado, por supuesto, es desigual; la suerte es que aún tendrá tiempo para resarcirse.

2- Decir a todo que sí durante un día: con el peligro que tal cosa conlleva, por supuesto, pues si un hermano pequeño puede ser inocente y benévolo, una amiga enfadada ya es otro cantar.

3- Las drogas: en compañía y con supervisión, que ya es algo. Setas alucinógenas que dan lugar a una interesante experiencia; probablemente el momento en el que los sentimientos empiezan a surgir...

4- Infringir la ley: al menos Tessa elige, incitada por una Zoey preocupada por sus propios problemas de chica adolescente que quiere acabar con la tarea cuanto antes, una de las formas más habituales entre los adolescentes y que, finalmente, menos consecuencias le acarrea, bronca paterna aparte.

5- Conducir: no perdamos de vista que nuestra protagonista tiene dieciséis años y que la acción se sitúa en Inglaterra, lo que es lo mismo que decir que no hay mucha diferencia entre este punto y el anterior, ¿no? Un viaje al pasado que desvela parte del futuro.

6- La fama: a simple vista parece muy difícil, aunque todo tiene que ver con lo que uno entienda por fama. La solución se le ocurre a su padre, y es bastante previsible dadas las circunstancias; pero el objetivo se cumplirá doblemente de manos de un novio preocupado, en una de las escenas más rosas, pero también bonitas, de una novela para nada dada a sentimentalismos de ese tipo.

7- Juntar a mamá y papá: pues, en efecto, para completar el cuadro de lo realista, mucho más que de lo trágico, los padres de la protagonista están separados, todo ello después de que su madre los abandonara antes de que la enfermedad le fuese detectada. Lo bueno es que volvió, aunque durante un tiempo siguiese viajando, incapaz de asimilar el verdadero alcance de la noticia.

8- El amor: que, en este caso, es lo mismo que decir Adam, aunque éste sólo sea la encarnación del sentimiento. El joven vecino (unos dieciocho) que vive con una madre con tendencia a la depresión, a raíz de la muerte de su padre atropellado apenas un año y medio antes. Un personaje de lo más interesante, capaz de enamorarse incluso sabiendo desde un principio cómo terminará su historia... ¡para que luego hablen de la inconstancia o el miedo al compromiso de los jóvenes!

9- Que Adam se venga a vivir aquí... Así lo enuncia Tess, y no creo que sea necesario añadir más comentarios.

10- Ver nacer a Lauren... Otro punto que se explica por sí mismo; aunque, por supuesto, no entraremos en detalles sobre quién es Lauren para que luego no nos acusen de incurrir en el vicio del 'spoiler'. (Alguna vez caigo, pero normalmente sólo cuando desvelar algún acontecimiento no estropea la lectura en ningún caso... o eso intento).

¿Cumplirá Tessa con todos sus objetivos antes de morir? Con la mayoría... aunque como ya se ha mencionado, al final diez parecen pocos; y, a medida que pasa el tiempo, hasta las cosas más sencillas empiezan a parecer dignas de figurar en la lista, más aún si objetivos por cumplir significan un momento más de vida.


La enfermedad de Tessa: leucemia linfoblástica aguda

Ya sé que el cáncer, cualquiera que sea la forma que adopte, nunca es un tema agradable. Antes de seguir quisiera dejar bien claro que en ningún momento pretendo, con cualquier posible comentario que pueda hacer, frivolizar con algo tan serio... Por lo mismo, antes de seguir, creo que es buen momento para eso, para ponerse serios, y profundizar al menos un poco en la enfermedad de Tessa, cuyos síntomas son frecuentes y visibles en el desarrollo de la historia, pues al fin y al cabo la novela transcurre paralela al desarrollo del propio cáncer.

Tessa Scott padece desde los doce años de leucemia linfoblástica aguda, también conocida como leucemia linfática aguda o LLA, término este que comprende un grupo de neoplasias (proliferación anormal de células) malignas que afectan los precursores de los linfocitos en la médula ósea. La LLA ocurre con gran frecuencia en la primera década de vida, aumentando de nuevo el riesgo en la edad madura, y sus causas no están claras, si bien se han identificado ciertos factores de riesgo como la radiación, los productos tóxicos y algunos virus... lo cual, si me lo preguntáis, a mí me parece que no es decir demasiado.

En lo que a síntomas se refiere, el que los linfocitos estén incapacitados para ejercer sus funciones, predispone al paciente a las infecciones. Además, la sobrepoblación linfoblástica en la médula ósea deja poco espacio físico para la producción de otras líneas celulares, por lo que es frecuente ver anemia (disminución de glóbulos rojos) y trombopenia (disminución de plaquetas), que causan hemorragias. De hecho, la escena de la hemorragia nasal de Tessa es una de las más inquietantes de la novela, especialmente para aquellos que sean un tanto aprensivos con estas cosas.

En cuanto al tratamiento, se hace hincapié en lo necesario de su agresividad cuando los enfermos son niños, si bien se habla de cerca de un 75% de supervivencia en estos casos, especialmente si la enfermedad no reincide. En "Antes de Morirme" no se habla demasiado de los antecendes de la enfermedad de la protagonista, aunque se deja más que claro que la suya ha sido una lucha constante, y parece insinuarse que en algún momento Tessa se negó a los tratamientos más agresivos de forma continuada, a cambio de una cierta mejora en su calidad de vida, pues a menudo, y por desgracia, la esperanza de futuro supone pagar en el presente, y no siempre con garantías.


Momentos para el recuerdo

* El gesto de Adam a lo '3MSC'... pero mejor. (Pág. 217).

* "Instrucciones para papá." (Pág. 271 y ss.).


Palabras sobre la enfermedad...

* "Todos los poetas buenos tenían tuberculosis; es un signo de sensibilidad. El cáncer sólo es humillante." (Pág.108).

* "un psicópata le dice a todo el mundo que vaya a un campo y dice voy a elegir a uno de vosotros sólo a uno de entre todos vosotros para que muera y todos se miran pensando es muy improbable que sea yo porque hay miles de personas así que estadísticamente es casi imposible que me toque y el psicópata se pasea arriba y abajo mriando a todo el mundo y cuando se acerca a mí vacila y sonríe y luego me señala y dice serás tú y la sorpresa de que sea yo y sin embargo pues claro que soy yo por qué no iba a serlo lo sabía" (Pág. 284).


El amor en los tiempos del cáncer

Repito, por si fuera necesario, que no es mi intención en ningún momento frivolizar con un tema tan serio como éste, pero, efectivamente, negaría la evidencia si no dijera que ha sido el tratamiento del aspecto romántico de esta historia uno de los que me ha procurado más motivos de reflexión; aparte de ser, por otra parte, uno de los que más se presta a comparaciones en el contexto de la temática tratada, algo que resulta inevitable en la mayoría de los casos, sean éstas odiosas o no.

Así pues, resulta ciertamente chocante el grado de compromiso que la autora hace asumir a uno de sus personajes, Adam, a la hora de involucrarle en la historia de amor de "Antes de Morirme"; y es que él sabe casi desde el principio lo que le sucede a Tessa, del mismo modo que en ningún momento se le dan esperanzas vanas de que el final vaya a ser otro que el inevitable.

Evidentemente, pues de otro modo tal vez el personaje perdiese credibilidad, Adam muestra cierto grado de resistencia en un principio, cuando con esa sinceridad que le caracteriza pone de manifiesto las dificultades de su propia vida y sus responsabilidades; y, sin embargo, cuando cede no lo hace por una cuestión de compasión y certeza de la existencia de una fecha de caducidad, sino que lo hace motivado por un deseo sincero y siendo consciente de lo que su decisión (si es tal y no un simple ceder a lo inevitable) implica en términos de dolor. Un acto que, sin embargo, no está libre de egoísmo, puesto que como se verá, en efecto, nada tiene que ver con la lástima o la compasión, por más que la decisión no sea simple fruto de un impulso adolescente. Y, una vez asumido el compromiso, Adam se mantiene fiel a su palabra hasta el final, por más difícil que esto sea.

En "Un Paseo Para Recordar", sin embargo, Landon no es consciente de la enfermedad de Jamie hasta que, por decirlo de alguna forma, ya es demasiado tarde puesto que ya se ha enamorado; y es que pedirle a alguien que no se enamore de ti, sin explicarle por qué, no se puede contar como un verdadero "te lo advertí"... y, claro, uno se puede preguntar hasta que punto las cosas hubieran sido iguales si él hubiese contado con toda la información desde el principio. O, si somos cínicos, podemos ir más lejos: ¿acaso no deseaba Jamie que tal cosa sucediese, aunque nunca se nos diga con claridad que formaba parte de su lista?

Pues sí: la angelical Jamie Sullivan, creada por Nicholas Sparks y encarnada por Mandy Moore en la gran pantalla, también tenía su propia lista, así que el paralelismo es evidente, por más que en este caso la historia romántica tenga mayor peso que en "Antes de Morirme", mucho más realista y descarnada en tantas cosas, y con una protagonista menos perfecta como persona, pero más creíble como adolescente; o, en todo caso, con la que resulta más fácil identificar a las jóvenes de hoy en día. Por cierto que, a pesar de que la película no destaca precisamente por su calidad, a mí me gusta bastante; y, en cuanto al libro, hay diferencias de argumento notables, aunque en general la adaptación transmite a la perfección el espíritu y contenido fundamental de la historia y en algunos casos hasta la mejora.

Otro ejemplo de historia de amor de adolescentes y cáncer es "La Decisión Más Difícil", de Jodie Picoult, de la que ya se ha hablado con anterioridad y más de una vez en este blog, aunque siempre por motivos distintos, para tanto da su temática. En este caso, lo curioso del romance es que se produce entre dos enfermos, quizá terminales sería exagerar un pelín, pero por ahí va la cosa. La hermana mayor, Kate Fitzgerald, se enamora de otro paciente en la quimio y surge un romance llamado a hacer derramar, por fuerza, alguna lagrimita que otra; y es que, con semejante panorama, es doblemente evidente cómo acabará la cosa. Con el añadido de que, en este caso, ambos van a morir pero uno lo hará antes que el otro; y una no puede evitar preguntarse, en este caso, si eso supone alguna diferencia. ¿Duele más saber que el otro no seguirá viviendo cuando tú te vayas? Una pregunta sin duda de difícil respuesta...


Te gustará si te gusta... Las historias que abordan temas difíciles sin caer ni en lo sentimental ni en lo paródico.

Yendo a lo más concreto, "Un Paseo Para Recordar" es nuestra primera referencia, especialmente por cuestón de temática, aunque con los matices que ya se han señalado. También "El Cielo Está En Cualquier Lugar", de Jandy Nelson, y que fue objeto de atención exclusiva en su momento en este blog: por su tratamiento de la muerte en adolescentes de forma realista, pero también optimista en cierto modo... y en el que no faltaba una bonita historia de amor para los que se hayan puesto sentimentales (que no sentimentaloides) después del apartado anterior.

Aún una referencia más, hasta cierto punto inevitable por la narración en primera persona y la sombra de la muerte, es "Si Decido Quedarme" de Gayle Forman, que tampoco es la primera vez que aparece aquí mencionado. Una novela que presenta ciertos puntos en común con este "Antes de Morirme" en su enfoque de la adolescencia, si bien el dilema de Mia es una opción que a Tess jamás se le plantea, pues el final de ésta está claro desde el principio mientras que aquella ha de encontrar motivos para vencer a la muerte y superar el coma... y puesto que ella tiene a su propio Adam, y teniendo en cuenta que habrá segunda parte (además de adaptación al cine), resulta bastante fácil a estas alturas adivinar qué decide.


Otras obras de la autora


Jenny Downham estudió Arte Dramático y trabajó como actriz en el circuito teatral alternativo antes de consagrarse a la escritura, todo lo cual se nota en la agilidad y frescura de sus diálogos. "Antes de Morirme" es su primera novela y ha tenido un enorme éxito de ventas en Inglaterra, siendo galardonada con los premios Branford Boase y Waterstone, y finalista del Borders Original Voices Program.


De mitos y estrellas...

En un momento de la novela, Adam y Tess miran al cielo desde el jardín y él le habla de las constelaciones y sus leyendas; también en la adaptación de "Un Paseo Para Recordar" las estrellas se convierten en elemento importante de la historia, explotado sin pudor por los guionistas (aunque también con bastante acierto) para dar aún más peso y significado a la parte romántica, aunque ahora mismo no estoy muy segura de que el interés de Jamie por la astronomía estuviese ya presente en la novela de Sparks y, de hecho, hasta lo dudo.

Sea como sea, el caso es que siendo como soy bastante aficionada a la mitología (griega y romana, fundamentalmente, aunque también egipcia, celta o nórdica), no podía desaprovechar la ocasión; así que terminaremos esta entrada con el mito de Orión, pues tal es la constelación que nuestros protagonistas contemplan...

En la mitología griega Orión fue un gigante que, según algunas versiones, nació de los orines de los dioses Zeus, Poseidón y Hermes. Un día los dioses visitaron a un anciano llamado Hirieo que no podía tener hijos pero deseaba tener uno. En agradecimiento por su hospitalidad le concedieron su deseo: orinaron en la piel del buey que se habían comido. Cuando finalizaron le dijeron que enterrara la piel y que dentro de nueve meses tendría a su hijo. Después del plazo mencionado nació un niño que fue llamado Orión en recuerdo de los orines que lo habían engendrado.

Existen diversas versiones del mito. Una de ellas cuenta que Orión había violado a Mérope, hija de Enopión, quien por ello, lo dejó ciego. Helios le devolvió la vista y a continuación Orión se convirtió en compañero de caza de Artemisa y Leto. Prometió aniquilar todo animal que hubiera sobre la tierra, por lo que Gea se enfadó e hizo nacer un escorpión enorme que le picó y lo mató. En otra versión fue Artemisa la que lanzó el escorpión contra Orión.

Existe otra tradición que sostenía que Artemisa se había enamorado de Orión, lo cual despertó celos en Apolo, hermano gemelo de la diosa. Un día Apolo, viendo a Orión a lo lejos, hizo una apuesta a su hermana desafiándola a que no podía asestarle una flecha a un animal (o a un punto brillante lejos en el océano, en otra versión) que se movía a lo lejos dentro de un bosque (o en lo lejano del mar). Artemisa lanzó su flecha y dio, como siempre, en el blanco. Cuando fue a ver su presa, se dio cuenta de que había aniquilado a su amado Orión. Fue tan grande su tristeza, sus quejas y sus lamentos que decidió colocarlo en el cielo para su consuelo.


Otra leyenda cuenta que Orión acosaba a las Pléyades, hijas del titán Atlas, por lo que Zeus las colocó en el cielo. Todavía parece que, en el cielo, Orión continúa persiguiendo a las Pléyades.

Orión está representado por un guerrero alzando su arco, su espada o garrote y cubriéndose del enemigo con un vellocino o un escudo. A su lado se encuentran sus perros de caza: Canis Maior y Canis Minor. De hecho, en la bóveda celeste Orión se encuentra cerca de la constelación del río Eridanus y apoyado por sus dos perros de caza (Canis Maior y Canis Minor) peleando con la constelación del Tauro.
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Proximamente: "Una Voz en la Niebla", de Laurent Botti

2 comentarios:

  1. Ya te lo dije pero insisto... me gusta entrar y ver que tengo un par de entradas por leer. :)

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  2. lei el libro antes de morirme pero no entendi el final..?

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